SAN JUDAS TADEO Y SAN NICOLÁS DE BARI. La Habana (Cuba)
C/ San Nicolás, 830 e/ Rayo y Reunión C. P. 10200. Bº Los Sitios. Centro Habana. Tl. 8633987
Origen: La actual parroquia tuvo su origen en una capilla o ermita dedicada a Nuestra Señora del Rosario, quedaba extramuros de la ciudad. La ermita se destruyó en un incendio en 1802. En 1848 se reconstruyó la nueva iglesia.
En 1849 la bendijo el Obispo de La Habana Francisco Fleix Solans, y su sucesor Jacinto María Martínez la elevó a parroquia de Término en 1854.
En la primera mitad del Siglo XX, los católicos sirio-maronitas celebraban los domingos la misa, presidida por Mons. José K. Aramuni, Abad Mitrado de Rito Maronita. Acudía mucha gente del barrio donde había una considerable población sirio-libanesa, y de otras partes de la ciudad. Esa misa se celebró hasta 1963, cuando dejó Cuba Mons. Aramuni. Hoy se conserva un cuadro de San Marón en un retablo.
Una parroquia con dos santos: Tiene su historia.
La parroquia celebró el centenario de su fundación en 1954. La primera dama de la República, Sra. Marta Fernández de Batista, dio una donación en efectivo, que se pensaba destinar para repación del templo parroquial y ampliación de una escuelita con dos aulas que funcionaba al costado de la Parroquia en la C/ Holguín. Esta importante donación la entregó el correo a la Parroquia S. Nicolás de Bari, en el pueblo del mismo nombre, al sur en la provincia de La Habana. Cuando Mons. Montaña averiguó la demora y fue a hacer la reclamación, ya parte de la donación había sido utilizada en reparaciones, pues consideraron que era para ese templo de campo, por lo tanto no se pudo recuperar. Por ese motivo Mons. Montaña pidió a la Santa Sede el cambió de nombre de la Parroquia para evitar confusiones en el futuro, lo cual le fue concedido y desde entonces la parroquia pasó a llamarse Parroquia de S. Judas y San Nicolás, cuyas imágenes estaban desde hacía muchos años en repisas del Altar Mayor.
Gran actividad en la vida creyente antes y después del Vaticano II:
La parroquia gozó de gran actividad pastoral: Apostolado Seglar, Damas de la Parroquia, Caballeros del Santísimo, Acción Católica, Juventud Obrera Católica, catequesis para casi 100 niños, procesiones (destacaban la de S. Lázaro y el Cristo de Limpias), el Descendimiento de la Cruz, que se hacía con un Cristo Crucificado articulado que hoy se conserva. En 1959, con ocasión del Congreso Católico Nacional, la Parroquia albergó a numerosos campesinos, a los que alimentó y trasladó a diversos eventos organizados. Fue parroquia piloto en la renovación que supuso el Vaticano II.
De 1961 a 1969.
En 1961 Mons. Montaña fue de vacaciones a España, y no regresó, quedó al frente de la parroquia el P. Delfín Bóveda. Ese año la nacionalización de las escuelas religiosas. En junio de 1961, Mons. Evelio Díaz Cía, Arzobispo de la Habana, entrega la Parroquia a los Padres Escolapios y nombra párroco al P. José María Entralgo. A finales de ese año fueron expulsados 161 sacerdotes de Cuba, entre ellos el P. José María. Se hizo cargo el P. Miguel Magri.
En Guanabacoa quedaron los escolapios: Joaquín Hereu, Julio González Tolosa, Miguel Magri Barrera, José María Vallespir, Aroldo Guerra y Ramón Marimón, que venían a San Nicolás con mucha frecuencia. En Pinar del Río quedó el P. Jaime Manich, en Camagüey el P. Ramón Clapers y en Guantánamo el P. Pastor González. Los escolapios, al ser nacionalizados los cinco colegios que poseía la orden, se dispensaron por la isla para atender comunidades que habían quedado sin sacerdotes.
En 1969 el P. Miguel fue de vacaciones a España, pero no logra regresar al país. Quedó en la Parroquia el P. Julio González Tolosa que era entonces vicario. A finales de 1969 fue designado párroco el P. Joaquín Hereu
En 1978 el P. Joaquín Hereu disfruta de unas vacaciones en su tierra, pero no pudo regresar. Le releva, viviendo desde Pinar del Río, el P. Miguel Manich, es nombrado canciller del Arzobispado de La Habana y Párroco de S. Judas. El 28 de julio de 1990 fallece el P. Miguel y le sustituye el P. Hernández Lezama, recordamos a los siguientes párrocos: P. Ángel Cuevas y P. Lenin Bohorquez. El actual párroco desde agosto de 2020 es el P. Ricardo Alberto Sola.
La parroquia hoy.
El contexto social: Al ser el centro de La Habana, donde los edificios, los famosos “solares” habaneros, amenazan derrumbe, se concentra una población donde viven muchos ancianos, algunos de ellos solos, en edificios sin ascensor. La emigración de los hijos, ha dejado a muchos de ellos en situaciones muy tristes.
La religiosidad popular y la devoción a S. Judas, patrono de las causas difíciles, hace que nuestro templo sea muy visitado por muchas personas, que ponen su fe y su situación desesperada a los pies del santo. Acompañamos esa religiosidad.
El sincretismo religioso es fuerte, la santería está muy presente. Acogemos a quien viene buscando llevar el Evangelio al corazón de todos.
RETOS Y DIFICULTADES QUE AFRONTAR:
- Lo más duro en estos momentos es la emigración de conocidos y no conocidos que están abandonando el país. Es una sangría que ha hecho de Cuba un país envejecido, y donde perdemos fuerzas muy valiosas que se han visto obligadas a emigrar.
- El envejecimiento de la feligresía y su estado de salud. Muchos viven solos en situaciones vulnerables.
- Estructuras exteriores e interiores del templo que requieren una reparación por falta de mantenimiento en muchos años y por los daños causados por la basura que se acumula en su entrada lateral y la empresa que la recoge daña aceras y paredes.
LUCES, ESPERANZAS:
“Vengan a mí todos los que están fatigados y agobiados, y yo les daré alivio.” Mt 11, 28-30
- A pesar de las muchas dificultades, continúa el Centro Cultural con clases de inglés y pintura, manteniendo esa identidad escolapia por lo educativo.
- Acogemos a grupos de Alcohólicos Anónimos, Narcóticos Anónimos y a mujeres vulnerables que con las hnas. adoratrices están encaminando una nueva vida. Realidades que hablan por sí solas del entorno parroquial.
- El trabajo pastoral es de “hormiguitas”, de escucha, paciencia, con pequeños resultados, pero viendo cómo vamos llegando al corazón de las personas que nos visitan.
- Acoger y escuchar debe ser un ministerio instituido, es lo que más intentamos hacer dentro de nuestras posibilidades. La población está muy rota, con muchos problemas, y nos recuerda a Jesús, cuando veía a la muchedumbre como ovejas sin pastor, y sentía compasión.
- Sacramentos en el 2023:
Bautismos: 188
Primeras Comuniones: 7
Unción de enfermos: 4

















