El 25 de cada mes queremos dar un sentido calasancio a la oración y la liturgia del día. En febrero, el P. Francisco Anaya, delegado del P. General para América y miembro de la comunidad escolapia del Miami, nos hace una reflexión sobre dos cartas de Calasanz y las aplica de modo especial a la experiencia que se tuvo en el Sínodo de los Jóvenes.

De igual modo, en la comunidad parroquial se debe vivir un espíritu de escucha y participación de todos para construir un proyecto de misión que realmente sea significativo.

Deseo que al menos una vez a la semana

hagan una pequeña reunión

sobre las cosas de las escuelas

y la manera cómo mejorarlas

sintiendo el parecer de todos

que muchas veces habla el Espíritu Santo

por la boca de quien menos se piensa

 

Y porque el Señor no hace acepción de personas

y descubre ordinariamente sus secretos a los sencillos

deseamos que los ministros locales,

al menos una vez al mes,

en el oratorio, después de la oración,

traten en presencia de todos

del buen gobierno de la casa

oyendo el parecer de cada uno

para ver lo que inspira el Espíritu Santo;

porque cuatro ojos ven más que dos

y abundancia de consejos trae la salvación