En 1617, día de la Anunciación, un grupo de maestros vistió el hábito religioso en las Escuelas Pías de San Pantaleo de Roma como símbolo de inicio del noviciado. Calasanz lo cuenta: “El sr cardenal Giustiniani, el día 25 de marzo de 1617 hizo a sus expensas los hábitos que usan para 15 personas y vistió de su mano en su capilla a dicho P. José (Calasanz) y luego dicho padre a otros 14 el mismo día en el oratorio de las Escuelas Pías”. Desde entonces, este día se celebra como el nacimiento de las Escuelas Pías. La pintura de Joan Costa imagina este acontecimiento con gran realismo.

El Papa Sergio I introdujo en la Iglesia Romana la fiesta de la Encarnación de Jesús el año 687. La iglesia Oriental venía celebrándola ya desde antes, como consecuencia de la Maternidad Divina de María establecida en el Concilio de Éfeso (431). Desde el principio la fecha escogida para su celebración era el 25 de marzo, nueve meses antes de la Navidad.

Calasanz podía haber escogido otra fecha cualquiera para el inicio de la Congregación de las Escuelas Pías mediante la vestición de los primeros religiosos, incluso entre las demás fiestas de María. Pero eligió el 25 de marzo porque quería dejar a los escolapios un mensaje claro: de la misma manera que Jesús fue concebido en María ese día, y después de su nacimiento María acompañó y cuidó a su hijo durante toda su vida, quería que las Escuelas Pías nacieran en su seno, y que luego ella fuera su Madre y protectora para siempre. Un mensaje profundo, que no siempre tenemos en cuenta. Por eso Calasanz lo recuerda de vez en cuando en sus cartas: “Y advierta que somos pobres de la Madre de Dios y no de los hombres, de modo que nuestra importunidad sea con Nuestra Madre y no con los hombres, pues ella no se cansa nunca de nuestras importunidades, pero los hombres sí.”[1] Y escribe también: “La Virgen Santísima es tan amable que acepta cualquier devoción por pequeña que sea, con tal de que se haga con gran corazón y gran cariño.”[2]

Todos los días son buenos para rezar algunas de las oraciones recomendadas por Calasanz, como la Corona de las Doce Estrellas, A tu amparo y protección, o el Rosario, pero el 25 de marzo es una fecha especial para rezarle, y en especial para agradecer a Dios el nacimiento de las Escuelas Pías y la protección permanente de María.

José P. Burgués. Historiador de la Orden

 

[1] EP 0058; 23 de diciembre de 1620; carta al P. Juan Pedro Cananea, Vicerrector de Moricone.

[2] EP 0641; 19 de junio de 1627; carta al P. Esteban Cherubini, Rector de Narni.