Cada uno de los encuentros formativos mensuales que se han programado desde la Red de parroquias Escolapias han sido un aporte importante para tejer una RED cada vez más fuerte. El último encuentro de mayo con el cardenal MARADIAGA fue realmente una bendición, no sólo por el carácter del tema sino por la relevancia y calidad del ponente.

El cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga es suficiente conocido por sus años de servicio a la Iglesia, especialmente al frente de Caritas Internacional y como presidente de los obispos de Honduras. Ha participado en diez Sínodos y actualmente forma parte del equipo que ayuda al papa en la reforma de la curia romana. Realmente es un pastor con una gran visión y coraje evangélico.

Comenzó su disertación comentando la expresión “En Salida” desde la experiencia de algunos personajes bíblicos: Obedeciendo a Dios, Abraham salió de su tierra, los hebreos salieron de Egipto hacia una Tierra nueva y Jeremías se puso en camino obedeciendo a Dios.

Así debe ser la Iglesia para que cumpla bien su misión. Siempre en salida, como peregrina, debe ponerse en camino obedeciendo siempre la voz del Buen Pastor.  Si se acomoda, pierde su identidad y, por tanto, su fuerza evangelizadora. Cita al Papa Francisco: “Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades” (EG 49).

El difícil tiempo de la pandemia ha replantado las prácticas pastorales tradicionales y ha obligado a buscar nuevas formas. En este sentido, e ha comprobado cómo las crisis pueden convertirse en nuevas oportunidades. Para muchos párrocos ha sido un tiempo que los ha puesto a prueba.

Nos animó a ser creativos en nuestro carisma calasancio ante los nuevos desafíos. La pandemia ha sacado a muchos niños del sistema educativo, se ha perdido mucha calidad y han aumentado los problemas de ansiedad y depresión infantil. Hay que promover un Nuevo Pacto Educativo para dar un horizonte de esperanza a esta generación de niños y jóvenes. El liderazgo del Papa Francisco es una oportunidad para transformar la educación y ponerla al servicio de un nuevo humanismo solidario.

Finalmente habló de la importancia de construir una iglesia más sinodal y menos clerical, una iglesia que sea luz del mundo y sal de la tierra.

Les dejamos el texto de la conferencia escrita y la grabación del encuentro.